Entra a Espinoso, tu Portal de Nueva Conciencia espinoso banda p.gif (3792 bytes)

El ELEFANTE y el Hombre Sabio  

Cuento Tradicional de Oriente  

s/e  

 

 

 

 

 
 

 

 
 

 

 
01.

Una vez, en una época remota, había una ciudad que estaba habitada solo por ciegos. Entre las leyendas de la comunidad, se hablaba de un extraño animal del que nada sabían ni podían describir. Tan solo conocían de su nombre, el Elefante, y todos los buscadores lo perseguían para descubrirlo.

 

Sucedió un día que un rey y su cortejo, venidos de lejanas tierras, acamparon cerca del lugar trayendo entre su comitiva, como animales de carga, unos elefantes. Al poco tiempo el rumor se extendió por la ciudad de los ciegos y, de inmediato, los miembros más aventureros decidieron ir a conocerlo.

 

Llegados a donde estaba el rey, les hicieron partícipes de sus deseos y, este, amablemente cedió a sus intenciones. Ordenó entonces a sus servidores que trajeran un elefante, mostrándoselo a los aventurados ciegos para que lo palparan con sus propias manos.

Poco a poco, marcharon satisfechos para la ciudad con sus impresiones. formando impacientes grupos de conciudadanos que se apiñaban ansiosos por conocer la verdad. Llegó el momento de exponer, por la expectación creada, la forma y el aspecto del elefante, de manera que el pueblo entero supiera de aquellos estudiosos la verdadera naturaleza del elefante.

Y cada cual empezó a narrar su aventura. ¡Oh! el elefante es un pilar, dijo el primer hombre que tocó su pierna.

¡Oh, no! es como una cuerda, dijo el segundo hombre que tocó la cola.

¡Oh, no! es como un tronco grueso de un árbol, dijo el hombre que tocó su pata.

Es como un abanico grande de la mano, dijo discrepante el hombre que tocó la oreja.

Es como una pared enorme, dijo, por contra, quién tocó el vientre.

Más no, es como una lanza grande y sólida, dijo finalmente el hombre que tocó su colmillo.

Comenzaron a discutir sobre el elefante y cada uno de ellos insistió que tenía razón, intentando imponer su interpretación e incluso jurando por el honor de su estirpe. Como sea que fuera, ante tanto desacuerdo, un hombre sabio pasaba cerca y observó el entuerto.

Intentando calmar el griterío de los presentes, explicó tranquilamente: todos ustedes tiene razón, pero ninguno la verdad, porque cada uno de ustedes reparó en un aspecto distinto del elefante. Dicho lo cual, pidió a la concurrencia que fueran tolerantes con las opiniones de los demás, pues el conocimiento de lo real no se revela a los ciegos de corazón.

IMAGENES

01: El elefante y el hombre sabio.

 

PRINCIPAL  |  SOBRE ESPINOSO  |  CASAS RURALES  |  POSADA DEL AMANECER  |  ACTIVIDADES  |  EBIBLIOTECA

                                                                       

© Espinoso Rural - (0034) 987 695 439 - Posada del Amanecer. Las Eras s/n. 24414 Espinoso de Compludo (Ponferrada-León/España)